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Hola! Seguramente os estaréis preguntando quien soy,
y el porqué de esta página.
Me llamo,Inmaculada, soy licenciada en derecho y trabajo en Valencia, ciudad que me vió nacer y
crecer.
Una preciosa tierra a orillas del Turia, donde se mezcla el colorido de las
flores, el olor a pólvora, y el calor de sus gentes.
Mi vida se centra en mi familia, fundamentalmente en mis dos hijos, cuyos motores me mueven cada día.
Dos personas ya adultas con las que comparto criterios, pensamientos,
ideas y cariño, mi trabajo, en el que tengo la suerte de contar con excelentes
compañeros, y mis amigos, con los que intercambio puntos de vista, opiniones, lealtad
y solidaridad.

También disfruto con la música, la lectura y el deporte.
Gracias a la insistencia de un buen amigo mío,
ya que era reacia a ello, me introduje en este medio.
En él y tras visitar muchos portales, foros, chats y demás, he podido comprobar,
por un lado, el positivo, la información contenida,
la cantidad de amigos que se pueden llegar a hacer,
entablando una amistad más allá de la puramente cibernética,
pero por otro, la soledad, el hastío y la desesperanza de quienes
se adentran en este mundo para compartir sus horas, sus sentimientos,
sus soledades, sus tristezas.
Por estos últimos, comencé a escribir estas líneas,
ya que el positivismo forma parte de mi existencia,
lo que cada mañana al despertar me mueve a seguir hacia adelante;
Unas veces con mucha alegría, otras con menos, pero eso sí,
con una gran dosis de confianza y de fé, ya que ante cualquier obstáculo,
estoy convencida de que cuando una puerta se cierra una o más ventanas se
abren, y, estas con una luz mucho más clara que la que quedó atrás.
La vida está llena de cosas bonitas, pero en ocasiones sucede que algo nos
paraliza, nos detiene y, es entonces cuando con coraje, empuje y afán de proseguir,
debemos encontrarnos firmes, por eso titulé esta página como "una ventana
abierta".
Esta me gustaría que fuera un canto a la esperanza,
especialmente para quienes su motor ha dejado de funcionar,
para los que se encuentran paralizados, para todos aquellos a los
que la vida les ha quitado la sonrisa de su rostro, para los que la miseria,
la falta de trabajo o cualquier sinsabor más ha amortecido
y minimizado su forma de ser y de estar.
Para todos ellos mi cariño y mi amistad.
Tal vez sea tan poco que ni siquiera terminéis de leer estos párrafos,
pero si después de hacerlo, he conseguido el esbozo de una sonrisa,
habrá valido la pena.
Y yo, si me entero, esbozaré, en ese momento, otra.

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