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Canto al amanecer
El sol cuando saluda, mis parpados te cubren
de esa luz de rutina con su palabra más que divina,
en ese canto de la noche, que las estrellas descubren
con sentimientos forjados barnizados de purpurina.
Siempre te busqué a tí, en cada verso, un amante
para que volvieras a mi pecho a gemir de deseo
galopar en el universo acompañando ese instante
donde nada existe, Y sólo en tus labios, un risa cómplice veo.
Sí..¡te quiero tanto!, murmuro sin vacilar al viento
entre gritos y compases de sensaciones presentes
y en la muralla está la torre, acompañando este lamento
fusionando con fuego, el fugaz abrazo de nuestras mentes.
Nadie me apartará esta la ilusión, que nació dentro de mí
para ver en tu rostro, ese volcán de mejillas ardientes
con los versos de tu alma, sólo tú, me haces vivir feliz
en bosques de ilusión, revestidos de tu belleza inteligente.
Un nuevo día, como hoy, de sol aparece
con la melodía de ese astro amante
abro esa ventana del cielo, y amanece
un armonía de vida, alza su voz cantante.
El alma guarda y mis labios callan...
esa fantasía, colmada de realidad ausente
sí en amor, aunque los frágiles miedos se remarcan
cuando revives mis deseos, dejando que te los cuente.
Otro amanecer, rodeado de mi gente
sigues a mi lado,y aunque el alma llora
el corazón preso de esta felicidad...
en el día se recrea, en la noche no miente...
sólo lo despiertas con tus labios,
lo acaricias con tu mente.
Javier Martinez

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